domingo, 12 de mayo de 2013

FASCITIS PLANTAR

La fascia o aponeurosis plantar es una capa de tejido fibroso que cubre el suelo de la bóveda plantar del pie. Va desde el talón, extendiéndose por la planta del pie hasta la parte anterior, donde se inserta bajo las cabezas de los metatarsianos. La fascia plantar se divide en tres partes; media, lateral y medial. La aponeurosis plantar, que corresponde a la fascia plantar media, es una lámina plana muy resistente, gruesa en su parte posterior y más delgada anteriormente.

Tiene forma triangular de vértice posterior en la zona de inserción en el calcáneo.
La función de la fascia plantar es dar soporte a todo el arco del pie, absorber los impactos y repartir las cargas a las que se ve sometida la estructura del pie.
Por diversas causas, la fascia plantar puede verse sometida a un exceso de tensión, generando una inflamación y originando el cuadro médico conocido como fascitis plantar.

CAUSAS

1. Desajustes mecánicos
La aparición de la fascitis plantar está muy a menudo ligada a una alteración de la correcta mecánica del pie. De hecho, las causas más frecuentes son las relacionadas con alteraciones de la bóveda plantar, es decir, problemas en el arco del pie.
Se conoce como bóveda plantar al conjunto arquitectónico que forman los elementos óseos y músculo-ligamentosos de planta del pie. Es una estructura elástica que le permite adaptarse a las irregularidades del terreno y transmitir al suelo las fuerzas y el peso del cuerpo, actuando como amortiguador. Está sostenida por tres arcos que le confieren una forma determinada; hablamos de pie cavo cuando existe una excesiva pronunciación o elevación de la bóveda, y nos referimos a un pie plano cuando tenemos una caída o aplanamiento de la misma.
  • Arco interno: también llamado medial o longitudinal, es el más largo y alto de la bóveda. 
  • Arco externo: también llamado lateral, es el arco más bajo de la bóveda y es de longitud intermedia. En carga, es decir, cuando estamos de pie, es prácticamente nulo, ya que queda completamente apoyado en el suelo.
  • Arco anterior: es el único arco transversal, de altura intermedia y el más corto de toda la bóveda. 
Si la fascitis plantar está asociada a un pie plano, al haber este aplanamiento de la bóveda plantar, la fascia quedará más estirada de lo normal. Por lo tanto estará sufriendo una tensión sometida a fuerzas de estiramiento.
Del modo opuesto, si está asociada a un pie cavo, en este caso, la fascia estará más acortada, más contraída, por lo que también sufrirá, aunque de manera diferente. 

En definitiva, el sufrimiento mecánico siempre es menor en el punto en el que todo funciona en su posición correcta, es decir, en una "posición neutra". A medida que nos alejamos de esa posición, de ese buen funcionamiento, ya sea hacia un pie plano o un pie cavo, los tejidos sufrirán más.
No debemos olvidar que los desajustes mecánicos del pie pueden ir a su vez unidos o ser consecuencia de alteraciones mecánicas o posturales del resto de la extremidad inferior y del conjunto de columna y pelvis. Por lo tanto, habrá que valorar todas las posibilidades para llegar a la causa del problema.

2. Fascitis plantar en deportistas
La fascitis plantar es la lesión de los pies más frecuente en atletas y futbolistas. La encontramos habitualmente en deportistas que corren largas distancias o que se emplean sobre superficies irregulares. También es frecuente en aquellos cuya actividad requiere saltos o caídas bruscas continuas, donde la fascia plantar está sometida a fuerzas de impacto contra el suelo. De hecho, es muy común en saltadores, por el impacto repetitivo que se genera sobre el talón (zona de inserción de la fascia en el calcáneo).

3. Sobrepeso
Especialmente en el ámbito de la medicina, el sobrepeso se ha considerado siempre una causa de la fascitis plantar. Sin embargo es bastante debatible. En mi opinión, más que una causa directa, es un factor de riesgo y más que el sobrepeso en sí, el aumento repentino del peso corporal. Es decir, al aumentar considerablemente el peso en poco tiempo, el pie recibirá más peso y más carga de lo habitual, más de lo que está acostumbrado a soportar, lo que aumentará proporcionalmente el riesgo de  sufrimiento mecánico de la fascia y dificultará su función amortiguadora.

4. Intoxicación de los tejidos
Otra de las causas o factores de riesgo es la intoxicación de los tejidos. Ciertas personas son más propensas a sufrir acumulaciones de sustancias tóxicas en algunas zonas concretas del cuerpo. El pie es una estructura especialmente vulnerable a sufrir depósitos o acumulaciones de estas sustancias, como pueden ser por ejemplo, microcristales de ácido úrico y otros residuos tóxicos que se acumulan, provocando una respuesta inflamatoria.
En el caso del sobrepeso, el pie no sólo sufre más por el aumento de la carga, sino que además va asociado a una mayor intoxicación de los tejidos.

5. Espolón calcáneo
A menudo se asocia la fascitis plantar con el llamado espolón calcáneo (formación de un pequeño pico óseo en el talón). Incluso se habla de que el espolón es la causa de que aparezca fascitis plantar. Sin embargo, no hay relación directa, ya que hay un gran número de fascitis sin espolón y también hay casos de espolón calcáneo que cursan sin fascitis plantar.
También se ha establecido una relación entre ambas, pero en sentido inverso, es decir, que la fascitis provoque la aparición del espolón calcáneo, debido a una reacción ósea como consecuencia del aumento de tracción de la musculatura plantar.

SIGNOS Y SÍNTOMAS
El síntoma principal es dolor intenso en la base del talón, que coincide con la zona de máxima tensión, situada en su inserción en el calcáneo. Es un dolor punzante, "como si algo se clavara en el talón", habitualmente más intenso en la parte interna y que en ocasiones puede irradiarse hacia la bóveda plantar y los dedos.
El dolor suele ser más agudo por las mañanas y al levantarse o iniciar una actividad, sobre todo en los primeros pasos después de estar un tiempo sentados o en reposo. También suele aumentar al realizar ejercicios que demanden un aumento mayor de la carga sobre la zona.

Los síntomas a menudo se asemejan a otras patologías que cursan con un dolor parecido en el talón (talalgia), como pueden ser la fractura por estrés del calcáneo, el atrapamiento del nervio calcáneo medial, el espolón calcáneo o la inflamación de la almohadilla grasa del talón. No deben confundirse.

DIAGNÓSTICO
El diagnóstico se establece en base a la clínica que presenta el paciente y se confirma mediante la exploración clínica y las pruebas de imagen.
En la exploración física es característico que el dolor se agrave con la presión profunda y selectiva en el borde interno y centro del talón. Otra maniobra que suele aumentar el dolor en casos de fascitis, es el estiramiento de toda la zona plantar del pie, realizando una flexión dorsal pasiva forzada del pie y de los dedos, lo que provoca un aumento de la tensión de la fascia.

Además de la clínica y de la exploración, son imprescindibles las pruebas de imagen para confirmar la lesión, las cuales son eficaces en un 80% de los casos. Será necesaria una resonancia magnética o en su defecto, una ecografia (eficaz y más barata). La radiografía, en esta lesión, aporta escasa información, aunque puede servir para descartar lesiones óseas.

TRATAMIENTO
Será llevado a cabo a través de un equipo multidisciplinar, en el que la fisioterapia y la podología jugarán un papel fundamental en la recuperación de este tipo de lesiones.
Como ya he mencionado anteriormente, una de las posibles causas de esta lesión, es una alteración de la mecánica del pie. Por lo tanto, además del fisioterapeuta, será recomendable acudir a un podólogo. Él se encargará de realizar un estudio detallado de la biomecánica de la marcha y de la conformación anatómica del pie, para tratar de combatir los posibles defectos estructurales o dinámicos de la marcha con unas plantillas (soportes plantares).

Como digo siempre, el primer paso del tratamiento es acudir a tu fisioterapeuta de confianza para que analice en persona tu caso concreto para poder diseñar el tratamiento más adecuado.
Las diferentes técnicas de fisioterapia irán orientadas a aliviar el dolor, reducir la inflamación y disminuir la tensión de la fascia. Entre las técnicas no invasivas más utilizadas, podemos destacar las siguientes:
Fibrólisis diacutánea
  • Masaje transverso profundo (Cyriax): aumento de la circulación sanguínea, estimulación del drenaje de sustancias tóxicas y disminución del dolor. Ayuda a romper las adherencias y la fibrosis, mejorando así la movilidad de los tejidos.
  • Fibrólisis diacutánea ("ganchos"): acción mecánica sobre las adherencias fibrosas, acción circulatoria por estimulación a nivel local de la circulación sanguínea y linfática y acción refleja por inhibición de puntos reflejos.
  • Estiramientos: analíticos de la fascia plantar y globales de toda la musculatura posterior de la pierna.
  • Crioterapia: aplicación de hielo 3 veces al día durante unos 20 minutos. Click aquí
  • Electroterapia: gran variedad de técnicas, entre las que cabe destacar el tratamiento mediante ondas de choque.
Técnicas invasivas
Recordemos que se trata de procedimientos médicos que "invaden" el cuerpo con un fin diagnóstico, o como en este caso, terapéutico. Es decir, se llevan a cabo penetrando en el interior del cuerpo, no desde el exterior.
Las infiltraciones con corticoides son una opción a tener en cuenta cuando el tratamiento anterior no resulta efectivo y el resto de medidas no resuelven el problema. Las infiltraciones suelen ser efectivas a corto plazo, pero es un procedimiento bastante doloroso. Además, se han probado también las inyecciones con plasma rico en plaquetas, para favorecer la regeneración de la zona, aunque no se ha demostrado científicamente su utilidad. 
EPI

Uno de los nuevos métodos que se está utilizando mucho con buenos resultados, es la EPI (electrolisis percutánea intratisular). Se trata, explicado brevemente, de la aplicación de una corriente galvánica a través de una aguja, que produce un proceso inflamatorio de carácter local, permitiendo la fagocitosis y la reparación del tejido blando afectado.
Si después de unos meses, el tratamiento conservador (no invasivo) no es efectivo o fracasa, podemos plantearnos algunas opciones quirúrgicas, pero siempre como última opción y tras haber agotado todas las posibilidades.

CONSEJOS
Los primero días, hasta que el dolor no haya disminuido, es recomendable realizar un reposo relativo del pie. Reducir la intensidad y la frecuencia de la actividad deportiva, hasta que remita el cuadro agudo. Conviene no realizar largos paseos ni caminar en exceso sobre superficies irregulares durante el periodo de reposo.

Un ejercicio muy sencillo y que da muy buenos resultados es colocar una botella pequeña de agua congelada en el suelo y poner el pie encima. Hacer rodar la botella pasándola por toda la plantar del pie y apretar con relativa fuerza, desde el talón hasta los dedos. El efecto del hielo disminuirá la inflamación y la dureza de la botella hará de "automasaje" e irá relajando la fascia.

Otro ejercicio para hacer en casa es realizar presiones longitudinales con los pulgares de la mano sobre la plantar del pie, desde el talón hacia los dedos. Se trata de hacer una especie de masaje, presionando y deslizando los dedos por toda la planta del pie.
También podemos realizar estiramientos activos de toda la planta, llevando el pie y los dedos con nuestra mano hacia una flexión dorsal, o ayudarnos de una toalla o cinta.













martes, 16 de abril de 2013

SALUD 2.0


Septiembre de 1969. La guerra de Vietnam estaba en su apogeo y el Apolo XI se había posado sobre la superficie de la Luna, cuando se produjo una de las más grandes revoluciones en las últimas décadas; el nacimiento de Internet, entonces conocido como "Arpanet". Hoy, después de más de 40 años, se calcula que somos alrededor de 2.500 millones, los usuarios de Internet en todo el mundo.

Se dice que estamos siendo testigos de la mayor revolución de todos los tiempos respecto a las comunicaciones. Vivimos en la era digital, la era de la información, bautizada por muchos como era de la comunicación. Cualquier noticia o acontecimiento importante vuela, literalmente, a la velocidad de la luz, dando la vuelta al mundo en pocos minutos. Del mismo modo, cualquier buscador web, tipo Google, es capaz de rescatar miles de resultados en décimas de segundo sobre cualquier tema.

Pero si hablamos de los reyes de Internet, o más bien, de las reinas, ellas son las redes sociales. Para hacernos una idea más exacta, hablaré de cifras concretas. A nivel mundial, el 90% de las personas que navegan por la red, conoce hasta 4 redes sociales, llámese Facebook, Twitter, Youtube, MySpace, Hi5, Tuenti, Badoo..., y el 70% participa al menos en una de ellas.
Pero sin duda, el fenómeno absoluto de los últimos años en lo que a redes sociales se refiere, es Facebook, que a día de hoy cuenta con 1.000 millones de usuarios registrados en todo el mundo.

Su creador, Mark Zuckerberg, difícilmente podía llegar a imaginar la trascendencia, el éxito y la fama que alcanzaría, cuando siendo todavía un estudiante de Harvard, se le ocurrió crear una "comunidad de amigos" en Internet.
Fue a finales de 2003 en su colegio mayor, cuando ayudado por sus compañeros de habitación, diseñó esta web para que los estudiantes de Harvard pudieran compartir gustos, aficiones, preguntas, fotos...(tal y como relata la premiada película "La red social").
Al poco tiempo se fue expandiendo, incluyendo en su círculo a otras universidades. Finalmente, en 2006 se "hizo público", permitiendo que no sólo los estudiantes de universidades o escuelas americanas participasen en él, sino que cualquier persona, de cualquier rincón del mundo, pudiera formar parte de su "comunidad".

Mark Elliot Zuckerberg
Sólo 5 años después de su creación, en julio de 2009, Zuckerberg declaró que Facebook había alcanzado los 250 millones de usuarios. El 2 de diciembre del mismo año, ya contaba con más de 350 millones, y en septiembre de 2011 superaba los 800 millones. Hasta hoy, que ronda, los mil millones de usuarios registrados.
Actualmente, Zuckerberg es el personaje más joven que aparece en la lista anual de mil-millonarios de la revista Forbes, convirtiéndose en el billonario más joven de la historia.

Si hablamos de YouTube, la página de vídeos más popular de la red, los números no son menos escalofriantes. Actualmente, según los datos más recientes ofrecidos por Google, cada minuto se suben más de 60 horas de vídeo, o lo que es lo mimo, una hora de vídeo cada segundo. En el tiempo que empleas en leer esta última frase, se acaban de subir más de 4 horas de vídeo. Cada día se reproducen más de 4 mil millones de vídeos. En total, en un mes, se sube más contenido a YouTube del que podrían reproducir las tres principales cadenas de televisión de EE.UU durante 60 años.

Dejemos descansar al cerebro por un momento de números y cálculos. Estos y otros, son datos que reflejan la revolución que está viviendo el mundo de Internet. Estamos rodeados de información por todas partes, de tipo tipo y sobre cualquier tema (ciencia, política, salud, economía...), lo cual es bueno, que duda cabe, pero siempre y cuando sepamos seleccionar y emplear adecuadamente dicha información.
En este post, me centraré lógicamente en lo que al tema de la salud se refiere. Actualmente, somos muchos los que escribimos en la red y cada vez más, los que más tarde o más temprano, nos hemos lanzado al océano de los Blogs. Una ventana al mundo desde la que poder escribir y dirigirse a los demás, mostrar tu opinión, dar consejos (más o menos acertados) y/o divulgar información, a la que todo aquel que lo desee pueda acceder.
Sin embargo, muchas veces, la veracidad y la calidad de la información que podemos encontrar en Internet deja mucho que desear.

La "revolución 2.0" o "segunda era de Internet", se caracteriza básicamente porque la información que circula por la red no es unidireccional. Es decir, permite a los usuarios interactuar entre ellos y con la persona que emite la información. En ese aspecto, creo sinceramente que la "Salud 2.0" es algo muy positivo, que permite entre otras cosas, eliminar obstáculos entre los profesionales sanitarios y los pacientes, acercar la relación entre ambos, dar y recibir consejos, resolver dudas, intercambiar conocimientos o debatir sobre un tema determinado.
De hecho, cada vez más personas, lo primero que hacen al saber que padecen una determinada patología o acaban de sufrir una lesión, es encender el ordenador y ponerse a buscar información. Lo cual no es malo, siempre y cuando sepamos escoger la fuente de información correcta y utilicemos dichos conocimientos con sentido común.

Tener información, conocer lo que no sucede, pedir consejos u opiniones (siempre a profesionales titulados) es positivo, sin embargo, el problema es que cada vez más gente se queda en el paso de buscar información en Internet o preguntar en foros y blogs, pero se olvidan del siguiente paso, el más importante; la visita presencial. Aunque el problema no sea aparentemente grave y parezca que se puede resolver consultando online, ante cualquier lesión o enfermedad, el primer paso que debemos dar es acudir inmediatamente al profesional sanitario que corresponda.

Por muy bueno que sea el profesional al que estás consultando a través de Internet, por muy fiable que sea la página de la que estás recopilando información, o por muchos seguidores que tenga el foro en el que estás depositando tus dudas, nunca debes sustituirlo por una visita presencial. Toda la información sobre salud que se obtiene de Internet, puede ser muy beneficiosa, pero siempre tendrá el carácter de segunda opinión y debe utilizarse como complemento, a modo informativo y orientativo.

Quiero dejar claro que no estoy criticando el hecho de consultar en Internet sobre temas relacionados con la salud, nada más lejos de la realidad. Sería tirar piedras sobre mi propio tejado y una incoherencia por mi parte, cuando soy el primero que escribe sobre ellos en el blog.
Internet está lleno de información, y es una herramienta que mucha gente usa. Todo lo que sea aumentar nuestros conocimientos, bienvenido sea. Sin embargo, debemos estar atentos, porque no todo lo que se escribe en la red es fiable o correcto. Cuidado especialmente con los foros, donde cualquier persona, de forma anónima, sin ningún tipo de formación, ni titulación, puede repartir consejos o responder a preguntas de gente que busca soluciones a sus problemas. Lo más fácil es que dichos consejos sean erróneos, ya sea fruto de la ignorancia o también a veces de la mala intención de algunos. Con la salud no se debe jugar. Mucho cuidado.

A modo de experiencia personal, algunas personas me consultan online pidiéndome consejos y opinión sobre algunas lesiones. Mi primera respuesta siempre es; "acude a un médico traumatólogo y a un fisioterapeuta para que puedan valorar tu caso concreto en persona y proponer el tratamiento correcto". Después puedo darle toda la información de la que disponga, intentar aconsejarle lo mejor que pueda o sepa y darle mi humilde opinión personal, pero como he dicho antes, siempre con carácter orientativo.

En conclusión, usemos las redes sociales, los blogs, los foros y toda la información que hay en Internet, pero siempre siendo críticos y sabiendo elegir las fuentes de información correctas y fiables. En definitiva, utilizando el sentido común.



viernes, 5 de abril de 2013

¿CÓMO NOS AFECTA EL CLIMA?


Articulaciones, cicatrices o antiguas lesiones parecen mostrarse especialmente sensibles o dolorosas cuando las condiciones meteorológicas van a cambiar o cambian radicalmente. Personas que perciben de una manera especial los cambios bruscos de los termómetros, las variaciones de la presión atmosférica y/o los cambios de humedad en el ambiente. Son personas "meteorosensibles".

En la antigüedad, los egipcios, griegos, romanos y árabes, dedicaron largas horas a estudiar lo que sucedía cuando cambiaba bruscamente el tiempo. Observaron que el frío, el calor, el viento, la humedad y las tormentas, repercutían en la salud física y en el estado de ánimo de las personas. Desde entonces, multitud de investigaciones médicas han confirmado que los cambios meteorológicos hacen que aparezcan o se agraven los síntomas de algunas patologías, conocidas como "meteoropatías".

Sobre este tema, algunas de las revistas científicas de mayor prestigio (The Lancet, Nature, o International Journal of Biometeorology), han publicado artículos trascendentes que vienen a confirmar que este tipo de percepciones tienen base científica.
Desde hace unos años, el comentario "va a llover porque me duelen las articulaciones", ha dejado de ser un mito, para convertirse en una realidad.

Concretamente, los pacientes con enfermedades reumáticas experimentan un aumento del dolor articular cuando baja la presión atmosférica (por ejemplo, días antes de que llueva). "El paciente tiene razón cuando se queja", afirma la doctora Ingrid Möller, reumatóloga y directora del Instituto Poal de Barcelona. La doctora Möller sitúa en un 40% los enfermos susceptibles de predecir fenómenos meteorológicos con su dolor: "Por suerte, el cambio de tiempo sólo influye en la percepción del dolor y no agrava la enfermedad".

Sin embargo, estos cambios no sólo afectan a la percepción del dolor, sino también al estado de ánimo.
El otro día, comentando el tema con un compañero que trabaja en el campo de la rehabilitación neurológica, me decía que a menudo se encuentra con pacientes, con un nivel cognitivo muy bajo, que están mucho más nerviosos e intranquilos cuando hay cambios de tiempo o se acercan tormentas (lo mismo pasa con los niños pequeños en las escuelas o guarderías).
Se les nota más sensibles a estímulos que quizás toleraban mejor en otras condiciones, como por ejemplo ocurre con los estiramientos musculares, donde se desencadena una reacción asociada más precoz o exagerada durante los días grises que en otros.

Y no digamos ya los animales. Aunque no hay demasiada bibliografía, justo antes de que el tsunami golpeara las costas del Sudeste Asiático, los animales presintieron de algún modo el desastre y huyeron, sólo fenecieron los que estaban atados. El subdirector del departamento Nacional de Vida Salvaje de Sri Lanka H.D Ratnayake, declaró el 29 de diciembre de 2004: "Es extraño que no hayamos registrado la muerte de animales. Ningún elefante está muerto, ni siquiera una liebre o un conejo", manifestó tras el maremoto que acabó con la vida de 22.000 personas. Seguramente porque habían abandonado el lugar muchas horas antes de que llegara.

¿POR QUÉ NOS AFECTA?
Existen varias teorías que se han atribuido al hecho irrefutable de que ciertas áreas del cuerpo; articulaciones, cicatrices o antiguas lesiones, muestran predilección a mostrarse sensibles cuando las condiciones meteorológicas cambian o van a cambiar.
  • Receptores de presión
Los barorreceptores son terminaciones nerviosas sensibles a los cambios de presión sanguínea, situados en las paredes de los vasos sanguíneos. 
A modo de resumen, la función de estos receptores es detectar los cambios de presión arterial y transformarlos en señales, que desencadenan una serie de respuestas fisiológicas para estabilizar la presión y normalizarla. 

Al parecer, y según apuntan algunos expertos en el tema, estos receptores de presión también atienden a cambios de presión atmosférica y de ahí que nuestro cuerpo emita señales en forma de molestias o dolores. Su utilidad reside en captar los cambios barométricos relacionados con la presión atmosférica y emitir "señales de aviso" a nuestro cerebro.
Hoy en día, quizá cueste encontrar el punto práctico a estas señales, porque ya no las necesitamos. Pero si echamos la vista atrás y recordamos a nuestros antepasados prehistóricos, puede que le encontremos la lógica. 

Ellos asociaban la llegada de una tormenta con el peligro, sería como una señal de aviso para buscar refugio, un techo no sólo para no mojarse, sino para evitar otras consecuencias más graves. Algo así como; "cuidado que se avecina una buena", y posiblemente, la asociación lluvia-peligro haya perdurado hasta nuestros días y algunas de estas señales siguen circulando en respuesta a estas situaciones.

Siguiendo con la teoría "evolutiva", se sabe que las mujeres son más sensibles a los cambios meteorológicos que los hombres. Seguramente una de las razones sea que el instinto maternal exigía en la prehistoria adelantarse a los cambios de tiempo, para trasladar a los pequeños de la familia desde los lechos de los ríos, hasta zonas rocosas de mayor altura para protegerlos antes de una tormenta.
Así pues, tal y como afirman algunos expertos, este sexto sentido que todavía conservan algunas personas es un "rasgo vestigial positivo", pues permite anticiparse a algo que va a ocurrir.
  • Capacidad mnemotécnica del cerebro
Esta otra teoría habla de la capacidad que puede tener el cerebro, de recordar y asociar una experiencia dolorosa previa con un estado meteorológico concreto en el momento que sucedió. Por ejemplo, un accidente de tráfico en un día lluvioso ocasionado por una calzada excesivamente mojada que provocó en el conductor un latigazo cervical y dolores en las cervicales durante mucho tiempo, pueden reaparecer cuando se repiten los mismos componentes.
Esta segunda teoría, sin embargo, implica necesariamente una experiencia dolorosa previa, asociada a un estado meteorológico concreto. En tal caso, la relación que establecemos entre el dolor y el cambio de tiempo no sería "universal", como parece que sí pasa.
  • Partículas en la atmósfera
Desde hace un tiempo, algunos investigadores están trabajando sobre otra hipótesis que podría explicar este fenómeno. Se trata de cómo nuestro cuerpo se ve influenciado por la existencia de iones positivos y negativos en la atmósfera. 
Según la tesis doctoral del doctor Javier López del Val, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Clinico de Zaragoza, este pronóstico se debe a la concentración de iones positivos y negativos que varían en función de la climatología. Al parecer, estas partículas preceden en horas e incluso días a la llegada de un nuevo frente meteorológico. Por ello, algunas personas son capaces de "predecir" que el tiempo va a cambiar, porque perciben esas partículas, antes de que llegue el frente.

¿CÓMO NOS AFECTA?
Por lo que se conoce, los cambios extremos de temperatura producen trastornos cardiovasculares y respiratorios, pero además, las temperaturas elevadas también parecen estar relacionadas con algunos dolores de cabeza y episodios de irritabilidad y agresividad, según explican algunos especialistas. 
Por su parte, los cambios de presión atmosférica y de humedad, parecen afectar más al dolor articular en casos de artrosis y otras enfermedades reumáticas, especialmente cuando la humedad y la presión atmosférica son altas. 
Una revisión de estudios publicada en "The Journal of Rheumatology", parece refrendar la conocida creencia popular de que la humedad aumenta el dolor en las personas con artritis.

Respecto a la lluvia, ésta se relaciona con un aumento del dolor en antiguas fracturas óseas, dolor en cicatrices, unido a una disminución de las migrañas, debido a la bajada de presión atmosférica. También está comprobado que la lluvia tiene un afecto "tranquilizante" en animales y seres humanos, hasta el punto de que un estudio realizado por el Hospital del Mar de Barcelona, ratifica que cuando llueve descienden hasta un 50% los ataques de pánico.

LA INFLUENCIA DEL VIENTO
La asociación entre los diferentes tipos de vientos y algunas alteraciones psicológicas viene de lejos. Ya en el siglo V a.C., Hipócrates decía que mucha gente parecía sensible a las variaciones del tiempo, observando, concretamente que; "vientos del norte ocasionan trastornos y enfermedad".
Desde entonces, han surgido multitud de leyendas, alentadas por el cine y la literatura, sobre el supuesto poder maligno que los fuertes vientos ejercen sobre las personas; como la Tramontana en España, el Sharav en Israel, el Foehn en Los Alpes, o el Santa Ana en California.

Recientemente, Antoni Bulbena, catedrático de Psiquiatría en la Universidad Autónoma de Barcelona y director del INAD (Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones) en Barcelona, impulsó en Portbou (Girona) un estudio con mujeres de la localidad para ver cómo les afectaba la tramontana.
La tramontana es un viento frío y turbulento procedente del norte que azota las costas de las islas Baleares y Cataluña. Puede durar varios días con vientos muy seguidos con rachas de más de 200 km/h. 
La investigación viene a dar explicación a los sentimientos contradictorios que provoca entre la población este viento seco e intenso, y concluye que dos tercios de la población autóctona modifica su comportamiento cuando sopla la tramontana. Según el estudio, los efectos se deben al hecho de que los neurotransmisores cerebrales se alteran ante cambios meteorológicos como los provocados por este viento.

La expresión "tocado por la tramontana" refleja la relación entre le viento y la mente, de tal modo que hay personas del Alt Empordá (Girona) o de Menorca que reconocen ponerse nerviosas (sobre todo, las mujeres y los niños), y otras en cambio en las que despierta el genio artístico y la capacidad creativa. Por ejemplo, Lluís Llach, que en alguna ocasión ha declarado: "La tramontana aumenta mi tensión creativa, pero después de unos días me agota".
Tal es la importancia que se le da, que desde hace mucho tiempo, muchos de sus habitantes le otorgan a la tramontana el poder de provocar la locura en algunas personas.
Sobre esta creencia popular de que la tramontana provocaría un aumento del número de suicidios y crímenes violentos, la investigación concluye que no tiene ningún fundamento científico que lo explique.

VIENTOS DEL SUR
El viento abrasador que suele soplar en los desiertos de Africa y de Arabia se llama Simun. 
Son vientos calientes y desagradables, que van acompañados de una serie de molestias, por lo menos para ciertas personas: irritabilidad, humor desairado, jaquecas, angustia, nerviosismo, malestar y sentimientos depresivos. El carácter devastador de estos vientos, se explica, por lo menos en parte, por la presencia de partículas electrizadas (iones positivos) que, al contrario de los negativos, tienen globalmente efectos nocivos.

Según el Dr. Mouriquand, pediatra lionés, los recién nacidos son los primeros en presentar síntomas cuando sopla el viento del sur. Los bebés se muestran ansiosos, agitados, insomnes , y en las guarderías los gritos de los niños son más agudos de los normal, no cesando hasta que el viento cambia.
En Israel,  el paso del Sharav, viento del desierto, entraña los mismo daños que la mayor parte de los vientos cálidos y secos. En ciertos casos, algunos jueces, antes de dictar sentencia apelan a las condiciones meteorológicas que predominaban en el momento del delito, pudiendo constituir el Sharav una circunstancia atenuante.

EFECTO FOEHN
El viento foehn se produce en relieves montañosos, cuando una masa de aire húmedo es forzada a ascender por la ladera de una montaña para salvar ese obstáculo, y posteriormente descender por la ladera opuesta, creando dos climas totalmente opuestos a cada lado.

Efecto Foehn
Cuando el viento asciende por la ladera (barlovento), se va enfriando, alcanzando cada vez temperaturas más bajas. El enfriamiento provoca la condensación del aire, la formación de nubes y la aparición de precipitaciones.
Al descender por la ladera opuesta (sotavento), el aire se comprime, se calienta a medida que aumenta la presión y disminuye la humedad, convirtiéndose en un aire muy seco y cálido.

El resultado es un tiempo absolutamente diferente en las dos laderas de la montaña, con una gran humedad, nubosidad y lluvias en las de barlovento, y un clima seco, despejado y con altas temperaturas en las de sotavento. Si el viento realiza estos ascensos y descensos repetidamente al atravesar varias cadenas montañosas, pueden tener lugar diferencias de temperatura de hasta 16 o 18 grados entre una ladera y otra.
En Suiza, con las montañas más elevadas de Europa, este fenómeno se intensifica, perturbando tanto la conducta de algunas personas sensibles, que el código penal de ese país, lo considera como un atenuante en ciertos delitos.

LA LUZ SOLAR
Por último, no debemos olvidar la directa influencia que tiene en nuestro organismo la falta o ausencia de luz solar, que puede provocar irritabilidad, nerviosismo, malestar y signos depresivos.
En 1981 fue definida por el doctor Rosenthal, una alteración psicológica conocida como "trastorno afectivo estacional" o SAD (Seasonal Affective Disorder), también conocida coloquialmente como "depresión invernal". La cual se caracteriza por la aparición de síntomas depresivos en invierno (cuando los días son más cortos y hay menos horas de luz natural) y desaparecen al llegar la primavera y el verano.

Según Rosenthal, esta afección cursa normalmente con apatía, falta de energía, sensación de cansancio y estado depresivo, aunque los síntomas pueden ser muy diversos.
Algunos estudios afirman que el 10% de las depresiones se deben a este fenómeno. La explicación está en que los rayos UV aumentan la producción de endorfinas y de un neurotransmisor relacionado con la sensación de bienestar: la serotonina.

Para hacernos una idea de la importancia que tiene en nuestro estado de ánimo la luz solar, cabe destacar que; a parte de la "depresión estacional", hay estudios que demuestran que cualquier tipo de depresión e incluso el suicidio, es más frecuente en países del norte de Europa, donde tienen inviernos largos y duros, con pocos días de sol. Países como Finlandia o Suecia, que durante muchos años han ocupado los puestos con mayor índice de suicidios del mundo, en contraste con la alta calidad de vida y los altos porcentajes de esperanza de vida de los que gozan sus habitantes.



jueves, 7 de marzo de 2013

ARTROSIS VS ARTRITIS


Muchas veces escuchamos o utilizamos indistintamente, los términos "artrosis" y "artritis" en expresiones como; "estos dolores son por la artrosis y la artritis que tengo en todo el cuerpo", "tienes los dedos deformados por la artrosis" o "mi abuela tiene artritis en las rodillas".
Ambas patologías pertenecen al grupo de enfermedades reumáticas y afectan a las articulaciones de nuestro cuerpo. Sin embargo, son patologías diferentes, con un diagnóstico, pronóstico y tratamiento diferente.

ARTROSIS
La artrosis es el envejecimiento o deterioro de una articulación. El término "artrosis" viene del griego artro- (articulación) y -osis (destrucción o envejecimiento).
Se trata de un trastorno crónico y degenerativo, caracterizado por un desgaste y degeneración del cartílago articular.

El cartílago articular es un tejido elástico y resistente que recubre los extremos óseos de una articulación, e impide el roce directo de los huesos que la forman. La función del cartílago es amortiguar los impactos que recibe la articulación y favorecer el movimiento suave, sin que exista fricción entre los extremos óseos de la misma.

El proceso degenerativo del cartílago es inevitable y aumenta con la edad, por lo que casi siempre tiene lugar en personas de más de 50 años, aunque no siempre. Además, existen otros factores desencadenantes (alteraciones mecánicas, peso, factores metabólicos, laborales, deportivos...), que aumentan la velocidad de degeneración del cartílago.
A medida que se va desgastando, se va haciendo más delgado, produciendo grietas en su superficie y exponiendo así a un continuo roce entre los huesos que forman la articulación. En los bordes de ésta, el hueso se vuelve más denso, produciendo tumefacciones (espolones), llamados osteofitos, que interfieren en el movimiento de la articulación.

La degeneración puede terminar destruyendo completamente el cartílago, lo que provoca el roce continuo de los huesos al realizar cualquier movimiento y genera dolor y crepitación en la articulación. No olvidemos que el cartílago es un tejido aneural (no está inervado), y por lo tanto no puede producir dolor. Lo que duele no es el cartílago, sino el roce del hueso subcondral (el hueso que está por debajo del cartílago), ricamente irrigado e inervado.
Es un tipo de dolor mecánico (empeora con el movimiento y mejora con el reposo).

El desgaste es más frecuente en articulaciones que soportan peso, como la rodilla, la cadera o la columna vertebral. Sin embargo, también se produce como consecuencia de un uso repetido y/o excesivo de algunas articulaciones, por lo que también es común en manos y muñecas.

Para profundizar en el tema de la artrosis; click aquí

ARTRITIS
La artritis es un proceso inflamatorio de la articulación. A diferencia de la artrosis, la artritis puede aparecer a cualquier edad, no sólo en personas de edad avanzada, sino también en niños y jóvenes.
La terminación -itis, en cualquier proceso patológico, nos indica la presencia de inflamación. En este caso, la inflamación tiene lugar en la membrana que recubre las articulaciones, llamada membrana sinovial.

La artritis progresa en etapas. En un primer momento se produce una inflamación de la membrana sinovial, lo que causa dolor, aumento de la temperatura, rigidez, enrojecimiento de la piel e hinchazón alrededor de la articulación.
En una segunda etapa, se produce un crecimiento y división de las células de la membrana, lo que forma un tejido anormal alrededor de la articulación y el engrosamiento de la membrana.
En la última etapa, estas células siguen dividiéndose y segregan enzimas que dañan y destruyen el hueso y el cartílago, dando como consecuencia la deformidad de la articulación, dolor y pérdida de movimiento.
A diferencia de la artrosis, el dolor de la artritis es un tipo de dolor conocido como "dolor inflamatorio", el cual mejora con el movimiento y empeora con el reposo. 

Existen diferentes tipos de artritis, en función de su origen:
  • Origen infeccioso: tratamiento farmacológico.
  • Origen reumático: la más común. Como todos los procesos reumáticos, es autoinmune, el organismo genera anticuerpos por error, que atacan a las células y tejidos sanos de nuestro cuerpo. Tratamiento de fisioterapia combinado con tratamiento médico.
  • Origen mecánico: por un golpe o accidente que supone un traumatismo en la articulación, o a raíz de un sufrimiento articular continuado en el tiempo, debido a un funcionamiento incorrecto de la articulación en su eje. Por ejemplo una rotación o desviación sobre el eje de la rodilla, sería lo mismo que ocurriría en un coche si una de las ruedas estuviera ligeramente desviada. Al cabo de los años, esa alteración mecánica supone un desgaste y una alteración de todas las estructuras adyacentes.Tratamiento de fisioterapia y médico combinado. 
  • Origen desconocido: como el caso de la artritis idiopática juvenil, que se da en niños menores de 16 años. 
¿PUEDEN APARECER LAS DOS A LA VEZ?
Una articulación afectada de artrosis, puede a la larga sufrir una inflamación y producir artritis, como consecuencia del envejecimiento de la misma. Sin embargo, no debemos asociarlas siempre. Como hemos visto, existen diferentes tipos de artritis, y no todas, ni mucho menos, tienen su origen en la artrosis. Por lo tanto, no tienen que aparecer siempre juntas, ni una ser consecuencia directa de la otra.

Aunque uno de los resultados finales de ambas patologías sea la destrucción del cartílago articular, debe quedar clara la diferencia; la artrosis se produce por el desgaste del cartílago, y la artritis por un proceso inflamatorio de la membrana sinovial



martes, 19 de febrero de 2013

HOMEOPATÍA, ¿SI O NO?


La homeopatía es probablemente el tipo de terapia alternativa más utilizada en todo el mundo. Entiéndase como terapia alternativa; "todo procedimiento empleado con el fin de curar a las personas, pero cuya efectividad no ha sido probada consistentemente y carece de evidencias científicas que apoyen su eficacia". La homeopatía fue inventada por el médico alemán Samuel Hahnemann en 1810, como una forma de mejorar el espíritu vital del cuerpo.

¿CÓMO NACE LA HOMEOPATÍA?
Para hablar de sus orígenes, tenemos que regresar de vuelta a principios del siglo XIX, cuando no existía la medicina con bases cientificas. Los médicos eran todavía practicantes más bien mágicos, algunos conceptos como la higiene no existían, y las nociones de anatomía estaban, en muchos aspectos, donde las había dejado Leonardo Da Vinci.

Esta técnica nace de las ideas de Christian Friedrich Samuel Hahnemann, al ver que en su época, la medicina causaba más sufrimientos que beneficios a los pacientes. No le faltaba razón en eso, pero no debemos olvidar nunca el contexto. En aquellos años, la medicina se basaba todavía en la teoría hipocrática de "los humores", y se creía que había que sacar del cuerpo aquello que "estaba mal" (sangre, bilis,etc). Las herramientas principales que se utilizaban eran las sangrías y las purgaciones, que ocasionaban graves daños a los enfermos. Como consecuencia, crea una técnica alternativa, más benigna y menos agresiva; la homeopatía.

Para los que no sepáis en qué consiste, en pocas palabras, lo que se hace es: coger una sustancia (principio activo), que provoque los mismos síntomas que genera la enfermedad que queramos curar y diluir esa sustancia sucesivas veces, hasta que, en muchos casos, ya no quede ni rastro de la sustancia original, sólo agua. Agitar vigorosamente la mezcla y esperar a que la memoria del agua haga el resto.

LA "LEY DE LA SIMILITUD" DE HAHNEMANN
Hahnemann se basa en su premisa fundamental de "lo similar, cura lo similar", es decir; "los síntomas que origina una sustancia tóxica, pueden ser curados con un remedio preparado con la misma sustancia tóxica", siguiendo el principio enunciado como "similia, similibus curantur".

El propio Hahnemann, reconocía que la idea de emplear sustancias que producen síntomas similares, se le ocurrió cuando, al tomar una infusión de corteza de cinchona, experimentó en su cuerpo, síntomas parecidos a los de la malaria. Enfermedad que se trataba entonces precisamente con corteza de cinchona, rica en quinina. Irónicamente, hoy se sabe que lo que le pasó a Hahnemann es que era alérgico a la quinina.

Basado en su observación personal, Hahnemann se abalanzó a afirmar sin ninguna lógica científica que "lo similar, cura lo similar". La "ley de la similitud" es por lo tanto, una afirmación no demostrada científicamente, que carece de base teórica y experimental, y que se toma como axioma en la homeopatía. Por consiguiente, no constituye una ley natural ni fundamento científico válido. Tal despropósito, equivale por ejemplo, a recomendar tratar la diabetes, ingiriendo azúcar.

LA "LEY DE LOS INFINITESIMALES"
La segunda teoría en la que se basa la homeopatía es; "cuanto más diluida esté la sustancia, más potente". Es decir, cuanto más pequeña es la dosis de la sustancia administrada, mayores son los efectos que produce. Para ello, lo que se hace es diluir la sustancia activa (el medicamento), sucesivas veces en agua, hasta que en muchos casos, ya no queda ninguna molécula de la sustancia primera, lo único que tenemos es agua.

Hahnemann creía que dosis muy pequeñas de estos medicamentos, causaban poderosos efectos curativos, dado que al reducir las dosis consumidas, iban desapareciendo los síntomas que producían. Algo perfectamente comprensible, pero que Hahnemann, evidentemente, interpretó de forma errónea De hecho, pensaba que su potencia se vería afectada por una agitación metódica y vigorosa del preparado (él utilizaba su Biblia para golpear el recipiente que contenía la mezcla).

¿CÓMO SE PREPARA UN PRODUCTO HOMEOPÁTICO?
Aunque a veces se emplean otros grados de dilución, la forma más habitual de preparación de es la siguiente; se toma 1 ml de la sustancia original (tintura madre) y se mezcla con 99 ml de agua u otro disolvente. Así se obtiene una dilución 1CH, es decir, en esta primera mezcla, la sustancia original solo representa el 1%, el 99% restante es agua. A continuación, se coge 1 ml de ese producto obtenido y se vuelve a mezclar con otros 99 ml de agua, así se consigue una dilución 2CH. Y así sucesivamente. Cada vez que se hace una dilución, "se tiene que sacudir vigorosamente el preparado para hacerlo activo", es lo que se conoce como "dinamización".

Como se puede deducir del apartado anterior, cada vez que se realiza una de estas mezclas o diluciones, la sustancia original queda diluida 100 veces más en el preparado final, y así una y otra vez. Según las leyes de la homeopatía, cuando más diluido esté el producto inicial, más potente será. De este modo, una dilución 30CH, será mucho más potente que una dilución 12CH.

Para hacernos una idea de lo que significa, una dilución 6CH, quiere decir que la sustancia ha sido diluida mil millones de veces, lo que equivale a una gota en 20 piscinas. Una dilución 12CH, equivale a una gota disuelta en todo el océano atlántico, y una 15CH, a una gota en todos los océanos del mundo.
¿A qué equivale una dilución tan típica en homeopatía como es la 30CH? Para entenderlo podemos rescatar el ejemplo planteado por Ben Goldacre en su libro "Bad Science":
"Imagina una esfera de agua con un diámetro de 150 millones de kilómetros (la distancia entre La Tierra y el Sol). Imagina una esfera de ese tamaño, con una molécula de una sustancia disuelta en ella: eso es una dilución 30CH". (Para los pedantes, una dilución de 30.89CH).

NÚMERO DE AVOGADRO
Avogadro fue un físico italiano (1776-1856), que formuló la llamada ley que hoy lleva su nombre, que dice que: "volúmenes iguales, de gases distintos, bajo las mismas condiciones de presión y temperatura, contienen el mismo número de partículas". Es decir, el número de moléculas presentes en un mol de cualquier sustancia, bajo condiciones normales, es igual para todas: aproximadamente 6.023 x 10^23 moléculas.
¿Y qué tiene que ver eso con la homeopatía?

Simple. La homeopatía basa sus leyes en la dilución y ultra-dilución del principio activo, superando en la mayoría de los casos, el límite físico impuesto por el Número de Avogadro. Mediante un simple cálculo aritmético, se sabe que cualquier dilución superior a 10^24, o lo que es lo mismo, una dilución 12CH, elimina cualquier traza del principio activo que se ha diluido. Deja de existir molécula alguna detectable de la sustancia inicial. Es, en otras palabras, simplemente agua. Y ya no digamos, un preparado tan frecuente en homeopatía como el 30CH (10^60), o los que llegan a 200CH (10^400), muy por encima de los 12CH en los que, según las leyes de la química, ya no hay ni una sola molécula de la sustancia original. El número de moléculas de principio activo es igual a cero. De hecho, según la homeopatía, cuanto más diluido, más potente. Es decir, cuanto menos rastro quede de la sustancia, más efectivo.

Es evidente, que los principios de la homeopatía contradicen las leyes de la Farmacología, la Física y la Química, ya que a menudo se emplean disoluciones en las que no queda nada de la sustancia curativa. La acción no es responsabilidad de las moléculas (inexistentes) del principio activo, porque las únicas moléculas que persisten son las del agua. Entonces...
¿Cómo actúa la homeopatía? Según sus practicantes, gracias a la "memoria del agua". Un misterioso fenómeno que le confiere propiedades extraordinarias, según el cual, el agua recuerda las propiedades de aquella sustancia con la que ha estado en contacto antes de pasar a ser un producto homeopático.

LA MALA MEMORIA DEL AGUA
Según Hahnemann, el efecto curativo se produce, no por la sustancia que (no) hay disuelta, sino porque de algún modo, el proceso de dilución y golpeteo, transmite al agua el "efecto curativo" de la sustancia. Empleando un lenguaje más moderno, los homeópatas hablan del "efecto memoria" del agua, que recuerda los efectos de la sustancia con la que estuvo en contacto durante el proceso, antes de pasar a ser un producto homeopático.

El biólogo marino Vicente Prieto cree que; "con la homeopatía estamos hablando más de magia que de ciencia".  Nos recuerda que el agua no surge de la nada, sino que tiene un ciclo en el que pasa por la atmósfera, se filtra por las rocas y entra en contacto con miles de sustancias. Él se pregunta: "¿Es que sólo recuerda los buenos elementos con los que ha estado en contacto en un momento determinado?"Curiosamente, el agua que se ofrece como tratamiento no recuerda las vejigas en las que se guardó, ni las sustancias químicas, ni los contenidos de las alcantarillas con los que estuvo en contacto".

"Pensar que el agua tiene memoria y que, además puede seleccionar aquello que más le conviene al enfermo, resulta alucinante. Es concederle al agua, memoria, bondad, inteligencia y conocimientos médicos. Si al agitar un vaso, se activasen los compuestos con los que ese agua ha tenido contacto (incluidos venenos y productos radiactivos), caeríamos fulminados tras beberlo", sentencia Prieto.

El  único estudio publicado al respecto, fue el del Dr. Jacques Benveniste y resultó ser un fraude. De hecho, él ha sido la única persona en el mundo que ha ganado dos premios Ig Nobel (galardones con los que se distinguen las investigaciones más absurdas y ridículas). El biólogo francés fue reconocido con este premio en 1991, "por su persistencia en convencer a los demás de que el agua es un líquido inteligente, capaz de recordar compuestos químicos, incluso cuando toda huella hubiese desaparecido de su seno". Y en 1998, por su artículo "Transatlantic Transfer of Digitized Antigen Signal by Telephone Link" (Transferencia Transatlántica de señales digitalizadas de antígenos por línea telefónica), que le valió su segundo Ig Nobel.
Los posteriores intentos por demostrar la "memoria del agua", han sido inútiles.

EFECTO PLACEBO Y REGRESIÓN A LA MEDIA
El acto de curar a un enfermo es, ciertamente, un asunto peliagudo. La experiencia nos ha demostrado que la relación causa-efecto no siempre está clara. En la curación de una persona pueden influir muchos factores que debemos tener en cuenta, como son: el efecto placebo, la curación espontánea y la regresión a la media. Algunas terapias alternativas, que no son capaces de demostrar científicamente su efectividad, utilizan estos factores para convencer a los pacientes de su eficacia.

Cualquier acontecimiento, situación o estado anímico que sea "anormal", tiende a lo largo del tiempo, a volver a ser "normal", independientemente de lo que se haga en el camino. Es lo que se conoce como "regresión a la media".
Cuando estamos bajo el yugo de un padecimiento, y el dolor o la patología está en su máximo esplendor, éste solo puede atenuarse tarde o temprano. Bien es cierto, que esto no ocurre en todas las enfermedades, claro está, pero si en muchas. La cuestión es que las personas, solemos tomar las medidas contra nuestra dolencia, cuanto ésta se encuentra en su peor momento, es decir, cuando generalmente solo tiende a mejorar. Por lo tanto, asociamos esa mejoría, con la medida que hayamos tomado, ya sea homeopatía, medicina tradicional o cualquier otra cosa.

Si hablamos del efecto placebo, la cosa se complica. Recordemos que el placebo, estudiado y demostrado a lo largo de los años, es; "sustancia o técnica que, careciendo por sí misma de acción terapéutica, produce algún efecto curativo en el enfermo, si éste la recibe convencido de que posee realmente tal acción".
La comunidad científica, siempre ha asociado los supuestos beneficios de la homeopatía, con el efecto placebo. La respuesta de los homeópatas no se hace esperar. Afirman que la homeopatía funciona en animales o niños pequeños, en los cuales, según ellos, el efecto placebo no tiene lugar. Dejando a un lado la cuestión de si es eficaz o no; ¿Es cierto que el placebo no se da en bebés y animales?

En los últimos años se han publicado varios estudios que parecen indicar que el efecto placebo también influye en estos casos. ¿Hasta qué punto interfiere, en la respuesta de un bebé, la actitud de sus padres a la hora de administrarle una sustancia? ¿Cuánto se dejan influenciar por las expectativas o esperanzas de los que están a su alrededor?
Es cierto que el nivel cognitivo de un animal o un bebé no les permite ser conscientes directamente de lo que está pasando, pero si de manera indirecta. Ambos son perfectamente conscientes de los cuidados y de la atención que muestran sus padres o dueños hacia ellos, cuando están enfermos y les dan algo para que mejoren. Al final, terminan asociando que lo que les están haciendo les curará de una manera u otra.
En mi opinión, hacen falta más estudios y más investigaciones en esta línea. Pero creo que la forma en la que nos dirigimos a ellos, el tono de nuestra voz, la forma de tocarlos, cómo nos comportamos con ellos, nuestra respiración y en definitiva, la manera en la que interactuamos con ellos cuando están enfermos y queremos que se curen, influirá de manera decisiva en el resultado final.

A pesar de todo esto, la posición de la comunidad científica a día de hoy es clara; "la homeopatía no ha sido capaz de demostrar por medios objetivos y estudios válidos, una efectividad mayor que la del efecto placebo".
En 2005, la prestigiosa revista médica "The Lancet", publicó un trabajo basado en un meta-análisis de 110 ensayos clínicos, que contenía la inequívoca conclusión de que los efectos clínicos de la homeopatía se debían únicamente al efecto placebo.

La regresión a la media, el efecto placebo e incluso la curación espontánea, son variables que se tienen muy en cuenta antes de sacar al mercado cualquier fármaco. ¿Cómo podemos saber si algo es realmente efectivo o si los beneficios que provoca se deben a alguna de estas variables?
Sometiéndolo a ensayos clínicos.

ENSAYOS CLÍNICOS
Para demostrar la eficacia de cualquier sustancia, ya sea medicina tradicional o alternativa, ésta tiene que ser sometida a largos y rigurosos ensayos clínicos y demostrar que su efecto es superior al del efecto placebo.
En cualquier investigación de un fármaco, se emplean los llamados ensayos a ciegas o enmascarados, en los que los participantes no saben si pertenecen al grupo experimental o al grupo de control. Es una herramienta básica para prevenir el sesgo, consciente o inconsciente, en una investigación. Es decir, para que las expectativas de los participantes no contaminen los resultados.

Para ello se utilizan ensayos de doble ciego. Ni el experimentador que la da, ni el individuo que la recibe, sabe si lo que tiene entre manos es el fármaco o el placebo. También se utilizan ensayos de triple ciego, en los cuales, el estadístico que interpreta los resultados tampoco sabe a qué grupo pertenecen los datos que está analizando. A veces el triple ciego se utiliza para indicar que cada uno de los investigadores involucrados en el protocolo, trabajan a ciegas. La clave que identifica a los sujetos y al grupo que pertenecen, no se revela hasta que el estudio ha concluido.

Hasta la fecha, la homeopatía no ha conseguido superar ningún ensayo de estas características y demostrar su supuesta eficacia.

Juan Carlos Corbalán, médico y doctor en Farmacia, para quien la homeopatía sólo es placebo, afirma; "la forma más fácil de demostrar su inutilidad es el suicidio homeopático". En una ocasión, una veintena de científicos belgas, lo promovió como protesta porque las aseguradores del país, incluyeran la homeopatía entre sus servicios médicos. Ingirieron en grupo una dosis infinitesimal (y, por tanto, muy potente según los principios homeopáticos) de un cóctel de venenos: belladona, arsénico, veneno de serpiente... No les pasó nada.

DOS SIGLOS ESTANCADA
Puede que lo de Hahnemann fuese una equivocación, una teoría errónea, fruto de la ignorancia de su tiempo, como tantas otras. De hecho, el gran éxito inicial de la homeopatía se debió a que era mucho menos agresiva que las prácticas médicas que se utilizaban en aquella época. Pero puede que la homeopatía no curase, sino que simplemente evitaba que las prácticas salvajes que se utilizaban en medicina, perjudicaran a los enfermos. Mejor dar agua, que dejar morir desangrado al paciente. Esto permitía, que los procesos curativos naturales de los enfermos, pudieran funcionar sin interferencias.

El problema vino a lo largo del siglo XIX, cuando la medicina se desarrolló en las líneas del conocimiento científico y la homeopatía optó por quedarse anclada en el pasado, en el mundo medieval de los humores, las sucusiones y el "espíritu inmaterial" de las sustancias de Hahnemann. Y ahí se ha quedado.

Mientras tanto, Louis Pasteur postulaba una teoría de la enfermedad que sustituía satisfactoriamente a la teoría de los humores: la de los gérmenes patógenos. Según la cual, toda enfermedad infecciosa tiene su causa en un germen. Esta sencilla idea representa el inicio de la medicina científica, al demostrar que la enfermedad es el efecto visible de una causa que puede ser buscada y eliminada mediante un tratamiento específico.

Sin embargo, el concepto homeopático de enfermedad difiere del de la medicina, ya que la homeopatía considera que la raíz del mal es espiritual (energético), en vez de físico. De hecho, para Hahnemann, la enfermedad no era causada por ningún agente físico o patógeno, sino por la falta de armonía con la "fuerza vital". Y no es que yo me lo invente, lo decía él mismo: "es inherentemente imposible conocer la naturaleza interna de los procesos de la enfermedad". Para expresar la inexistencia de dichos agentes, se preguntaba; "¿Ha visto alguien alguna vez la materia de la gota, o el veneno de la escrófula? Unas décadas después, se descubrió que el urato monosódico es "la materia de la gota" y que la bacteria Mycobacterium tuberculosis, es "el veneno de la escrófula".

Luego la fisiología nos fue enseñando que otras enfermedades se deben a desarreglos funcionales del cuerpo, funcionamientos incorrectos, falta de algunas sustancias, exceso de otras, etc. Y aprendimos a tratar muchas de esas enfermedades. La anatomía nos vino a explicar cómo muchas otras enfermedades son ocasionadas por malformaciones o problemas anatómicos, como una aorta bifurcada o una espina bífida, y aprendimos a tratarlas.

Pero los homeópatas seguían en la teoría de los humores, las sucusiones, el "espíritu inmaterial" de las sustancias de Hahnemann, y el mismo sistema para encontrar "curaciones".

En resumen, la homeopatía y sus argumentos se quedaron anclados en 1810, y doscientos años después, nadie ha logrado comprobar una sola vez, que diluir pequeñas sustancias activas en agua, tenga efectos positivos sobre un paciente. Me refiero a estudios e investigaciones, no a anécdotas personales.

Los practicantes de la homeopatía insisten en resaltar que sus productos son menos agresivos que los medicamentos, porque no producen efectos secundarios y tampoco interaccionan con ningún otro medicamento.
Lógico. No hay principio activo, luego, no hay interacción posible con nada. ¿Cómo va a producir efectos secundarios el agua?

Yo me pregunto; ¿cuando un homeópata tiene apendicitis que hace? Seguramente, si aprecia su vida, irá al médico para que lo anestesie (con sustancias que no causan que se despierte, sino que se duerma), le extirpe el apéndice antes de que explote y muera, y le recete antibióticos para que la herida no se infecte (con los "inexistentes" gérmenes patógenos).

Un médico, profesor de la Universidad nos dijo algo que nunca he olvidado: "la suerte que tienen los médicos es que aproximadamente el 80% de las enfermedades se curan solas, o mejor dicho, las cura el cuerpo. Hay que tener cuidado con el 20% restante".
La cuestión es que la mayoría de los casos que se suelen utilizar para "demostrar" la eficacia de estos productos, son enfermedades leves agudas, de las del 80%. Una gripe, un resfriado, una diarrea, una gastroenteritis... Pero no se engañen, son afecciones que el cuerpo se encarga de "curar" con más o menos tiempo sin necesidad de ayudas externas. Como decía aquel; "la gripe se cura en siete días con medicación, y sin medicinas en una semana".

Pero si hablamos de "enfermedades graves", de las de ese otro 20%, como un cáncer o una neumonía, entonces si, parece que la mejor opción es ir al médico antes de que sea demasiado tarde. Puede que aquí se encuentre el peligro potencial de las terapias alternativas no demostradas científicamente. Debido al retraso que puede suponer a la hora de aplicar un medicamento eficaz, lo que en algunas patologías graves puede ser decisivo en el resultado final.
Lo que quiero decir con esto es que antes de posicionarnos a favor o en contra de algo, pensemos y nos informemos sobre lo que estamos haciendo, y en cómo se supone que actúa lo que estamos tomando. No hay que dejarse llevar por el "pues a mi tía le funcionó", o "si se ha utilizado durante tantos años será que funciona"...etc.

CONCLUSIÓN
No es que yo crea o deje de creer que la homeopatía funciona, lo que ocurre es que todavía no se ha demostrado cómo, ni de que manera se supone que actúa en el organismo.
Con estas líneas no pretendo criticar, ofender, ni convencer a nadie de nada. Mi intención ha sido analizar el origen de esta técnica y las leyes y argumentos sobre las que se rige. A partir de aquí, cada uno es muy libre de pensar, creer y elegir lo que quiera. Son miles y miles de personas las que lo han utilizado alguna vez en su vida y según ellos, aseguran que les ha funcionado. ¿Quién es nadie para decirles que no funciona, que su mejoría no se debe a la homeopatía?
Puede que hagan falta más estudios e investigaciones (no lo creo). Quizá dentro de unos años se demuestre científicamente que realmente funciona, o quizá no.
Lo que si parece claro es que la homeopatía y la Ciencia seguirán librando batalla durante mucho tiempo.


martes, 22 de enero de 2013

POTENCIAL CEREBRAL


Algunos dicen de él que es la "máquina perfecta", no solo por su precisión sino por su capacidad de cambio y desarrollo a lo largo de millones de años a través de la selección natural. Lo cierto es que el cerebro es el órgano más complejo del cuerpo humano. Aunque las cifras no son exactas y varían dependiendo de cada persona, se estima que el cerebro contiene unas 100 mil millones de neuronas. Cada una de las cuales se interconecta con otras a través de conexiones llamadas sinapsis, que van de varios centenares a más de 20.000, formando una red estructural que es unas 100 veces más compleja que toda la red telefónica mundial

Algunos estudios aseguran que, teniendo en cuenta la cantidad de conexiones que se producen entre las neuronas, obtendríamos, en capacidad, todos los textos contenidos en todas las bibliotecas que hay actualmente en el mundo

En pocas palabras, el cerebro es el órgano responsable del sistema nervioso central y el centro de control tanto de actividades voluntarias como de actividades involuntarias. También es responsable de la complejidad del pensamiento, de la memoria, de las emociones y del lenguaje. Además es un voraz consumidor de energía, ya que recibe el 20% del total (oxígeno y glucosa), aunque su volumen sólo representa el 3% del cuerpo.
Tiene sentido evolutivo todo este esfuerzo para que luego sólo utilicemos un 10% de todo el potencial de nuestro cerebro? No. Como ha demostrado, desde hace tiempo, gente que sí parece utilizar el 100% del suyo.

Para los que no sepáis por donde van los tiros; el "mito del 10% del cerebro" es una creencia popular increíblemente extendida, que afirma que la mayoría o todos los seres humanos utilizamos solamente el 10% de nuestro cerebro. 

¿CÓMO NACE EL MITO?
El mito del 10% es la falsa creencia sobre el cerebro más extendida, pues apela a nuestro deseo de mejorar. Hoy en día se sabe que la totalidad del cerebro es necesaria para su funcionamiento normal. Es decir, utilizamos el 100% de nuestro cerebro. ¿Pero de dónde surge semejante afirmación?

Es probable que el mito haya surgido de una mala comprensión o interpretación de las investigaciones neurológicas llevadas a cabo a finales del siglo XIX y principios del XX, en las cuales los investigadores descubrieron que sólo el 10% de las neuronas del cerebro están "encendidas" a la vez en un momento determinado, (estudios posteriores difieren en ese punto).
En EE.UU, esta aseveración apareció por primera vez en los escritos de Dale Carneige, autor de libros de autoayuda. Carneige citó mal un pasaje del psicólogo Williams James, quien en realidad había afirmado en 1908 que: "Sólo aprovechamos una pequeña parte de nuestros recursos mentales y físicos" (tomado de "The Energies of Men").
También se ha asociado el origen del mito a Albert Einstein, quien supuestamente lo utilizó para explicar su imponente intelecto cósmico, o bien se hizo una mala interpretación de sus palabras.

Sea como fuere, lo cierto es que esta idea errónea se ha ido extendiendo y difundiendo a lo largo de los años, incluso respaldada durante mucho tiempo por algunos miembros de la comunidad científica. Sin embargo, aunque algunas capacidades intelectuales pueden ser mejoradas con el entrenamiento, la idea de que grandes áreas del cerebro permanecen inutilizadas no tiene ningún fundamento lógico. Precisamente una de las razones por la cual, los neurocirujanos tienen que elaborar un detallado mapa cerebral, antes de trabajar sobre el tejido nervioso, es para asegurarse de no dañar ningún área, porque todas son esenciales.

J. Goebbels, íntimo de Hitler, amaba la frase; "Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad". Pues algo parecido debe suceder con este mito, tan ridículo e inverosímil como instaurado está en nuestra sociedad actual. A pesar de que siga habiendo muchas incógnitas acerca del funcionamiento del cerebro, hoy en día se sabe que todas y cada una de las partes del mismo tienen una función determinada

DEFENSORES DEL MITO
A lo largo de muchísimos años, este gran mito ha sido transmitido de generación en generación, a veces de manera involuntaria por individuos que simplemente lo habían escuchado y otras veces de forma deliberada por aquellos que podían obtener beneficios y veían en él un gran negocio.
Cuando hablo de estos últimos me refiero a algunos partidarios de los fenómenos paranormales, que propagaron esta creencia para justificar los poderes psíquicos y afirmar que, mediante un entrenamiento apropiado, el 90% del cerebro "inutilizado", serviría para llevar a cabo toda suerte de poderes mentales.

Lo cierto es que la idea del cerebro infrautilizado se usó y se usa asíduamente en círculos "espirituales", como método para explicar dónde se ubican ciertos poderes mentales (telequinesis, telepatía, teletransportación, percepción extrasensorial...).
Una gran idea, utilizar una mentira extendida a lo largo de los años y respaldad durante mucho tiempo por algunos científicos, para intentar justificar sus trucos de magia y rituales baratos y lucrarse a costa de la ingenuidad y creencias de muchas personas.

Puede parecer una idea seductora; sólo utilizamos el 10% de nuestro potencial cerebral y eso significa que todavía tenemos mucho por mejorar y podremos despertar habilidades mentales fantásticas hasta ahora dormidas, que nos harán ser infinitamente mejores, mucho más listos, poderosos...y mucho más guapos. Pero no, volvamos al mundo real. La realidad es que utilizamos el 100% de nuestro cerebro y no hay ni un solo rincón en esa maravillosa estructura que esté dormido, esperando a que venga algún "iluminado" de éstos a despertarla

DESMONTAMOS EL MITO
Numerosos tipos de imágenes cerebrales muestran que no hay áreas inactivas en el cerebro.
"El mito del 10% es tan malo que es casi risible", dice el neurólogo Barry Gordon, de la Universidad John Hopkins School of Medicine, en Baltimore. "La verdad es que se utilizan prácticamente todas las partes del cerebro, y que la mayor parte del mismo está activo casi todo el tiempo", añade Gordon.  
Los investigadores afirman que las funciones cerebrales se encuentran localizadas en zonas diferentes y específicas del cerebro y todas realizan múltiples tareas

Incluso durante el sueño, el cerebro permanece activo. Cuando el resto del cuerpo disminuye su actividad alcanzando mínimos durante el sueño, el cerebro aumenta su actividad, siendo incluso mayor en ocasiones que cuando estamos despiertos. Eso si, la actividad en vigía y en sueño tiene lugar en zonas distintas del cerebro. En esta misma línea, John Henley, neurólogo de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, afirma que; "incluso en el sueño, áreas como la corteza frontal, que controla cosas como el pensamiento de alto nivel y la conciencia de uno mismo, o las áreas somatosensoriales, que ayudan a la gente a percibir su entorno, permanecen activas".

Pongamos un ejemplo; el simple hecho de servir café por la mañana:
Caminar hacia la cafetera y verter la bebida en la taza, implica que los lóbulos frontal, occipital y parietal, corteza motora y sensorial, ganglios basales y cerebelo permanezcan activos. Una tormenta eléctrica de actividad neuronal se produce a través de casi todo el cerebro en el lapso de tiempo de unos pocos segundos.

El neurocientífico Barry Beyerstein establece varios tipos de pruebas que desmienten el mito:
  • Estudios sobre el daño cerebral: Si el 90% del cerebro no se utiliza, entonces cuando se lesionan ciertas áreas como en el caso de un TCE, un ictus o un infarto cerebral, no deberían afectar al rendimiento del resto del cuerpo. En cambio, no hay ningún área del cerebro que pueda ser dañada sin que se pierda alguna habilidad. Incluso los daños en las áreas más pequeñas pueden conllevar consecuencias graves.
  • Evolución: El cerebro necesita un enorme gasto energético en comparación con el resto del cuerpo. Si el 90% del mismo no fuese necesario, los humanos con el cerebro más pequeño tendrían grandes ventajas para sobrevivir, ya que sus cerebros serían mas eficientes. Así que el proceso de selección natural debería haber eliminado los cerebros ineficientes.
  • Imágenes cerebrales: Tecnologías como la tomografía por emisión de positrones y la imagen por resonancia magnética funcional, permiten monitorizar la actividad cerebral de personas vivas. Estas técnicas han revelado que, incluso mientras dormimos, todas las partes del cerebro presentan algún nivel de actividad. Sólo cuando el cerebro sufre un daño grave, aparecen "silenciadas" algunas áreas.
  • Localización de función: El cerebro tiene regiones distintas para los diferentes tipos de procesamiento de la información. Varias décadas de investigación han permitido mapear las funciones de las áreas del cerebro y no se ha encontrado absolutamente ningún área que no tenga alguna función.
  • Enfermedades neuronales: Las células del cerebro que no se utilizan deberían degenerarse. Por lo tanto, si el 90% del cerebro permaneciera inactivo, las autopsias de cerebros adultos tendrían que revelar una degeneración a grandísima escala. 
CONCLUSIÓN
Sabemos que el ser humano siempre usa todo el potencial de su cerebro. La única forma de que no suceda es cuando existe daño cerebral y aún en estos casos se observa que otras partes del cerebro intentan adaptarse para asumir las funciones del tejido cerebral dañado, gracias a la plasticidad cerebral (capacidad para crear nuevas conexiones entre neuronas).

Aunque quizá, creer en estas leyendas sea la prueba palpable del uso que algunos hacen de su cerebro. Un 10%...o menos.





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