miércoles, 14 de marzo de 2012

LATIGAZO CERVICAL

El latigazo cervical es una lesión de los tejidos blandos del cuello (músculos y ligamentos) como consecuencia de un impacto que provoca un movimiento brusco de la cabeza. Se produce un movimiento súbito de la cabeza primero hacia atrás y después hacia adelante que recuerda al gesto de un látigo, conocidos con el nombre de hiperextensión e hiperflexión cervical. Estos movimientos tensionan los músculos y ligamentos del cuello más allá de su rango normal de movimiento. La vértebra más afectada será C5 por se la más móvil del conjunto. Se puede producir fractura vertebral con o sin lesión medular.

CAUSAS
El mecanismo fisiopatológico principal consiste en la hiperextensión de la columna cervical por aceleración brusca (causado por un choque o colisión posterior), seguida de una hiperflexión por efecto rebote. Lo más común es que la lesión aparezca en la primera parte del movimiento (hiperextensión).

El mecanismo de extensión puede provocar distintos tipos de lesiones, desde afectación de partes blandas (músculos, ligamentos...), asta lesiones de la columna vertebral (afectación discal, luxación o fractura vertebral), pudiendo provocar compresión de las raíces nerviosas y/o elementos del sistema vascular.

Las lesiones pueden ser más graves si en el momento del impacto la cabeza está girada ya que las mayor parte de las estructuras (articulaciones, disco vertebral y ligamentos) se encuentran en una situación más susceptible de lesión.

SÍNTOMAS
  • Dolor y rigidez del cuello que se puede irradiar también al resto de la columna vertebral.
  • Dolores de cabeza, migrañas, mareos e incluso visión borrosa.
  • Afectación de la articulación de la mandíbula debido a los desequilibrios en la musculatura cervical.
  •  Hormigueos en los brazos que se centran especialmente en las manos.

TRATAMIENTO
La primera medida que se debe tomar tras sufrir el accidente es acudir al servicio médico donde se realizará una valoración completa y se indicará el diagnóstico médico.
  • Fase aguda (48-72 h) 
Aplicación de crioterapia (hielo) con el fin de disminuir la inflamación (edema) y conseguir un efecto analgésico. Puede mantenerse durante el resto de tratamiento y combinarlo más adelante con la aplicación de calor, lo que proporciona relajación muscular y el mismo efecto analgésico. En esta fase se debe mantener reposo, siempre RELATIVO.
  • Fase subaguda (7-10 días)
Durante los primeros días se suele seguir tratamiento farmacológico basado en anti inflamatorios y relajantes musculares. Es muy común la indicación por parte del médico de mantener la zona inmovilizada con órtesis del tipo collarín. En esta fase se suelen utilizar distintas técnicas como pueden ser la electroterapia, cinesiterapia pasiva (ejercicios sencillos y suaves para empezar a movilizar la zona y que el paciente vaya perdiendo el miedo al movimiento) y termoterapia.
Es muy importante que el uso del collarín no supere los 7-10 dias; en los últimos años, algunos estudios han demostrado que es muy recomendable una retirada precoz del collarín ya que se relaciona con una menor incidencia de complicaciones o persistencia del dolor. Se ha demostrado que un reposo prolngado y un uso excesivo del collarín puede llevar a stuaciones de atrofia muscular por desuso, contacturas y a un aumento de la sensación de discapacidad y miedo al movimiento.
  • Fase de recuperación
No debemos olvidar que los más importante en el proceso de recuperación es iniciar un tratamiento rehabilitador lo antes posible. Se realizarán ejercicios de movilización pasiva y activa de la columna cervical y la cintura escapular. Diversos autores consideran conveniente efectuar una movilización precoz como herramienta fundamental para disminuir el dolor y evitar el miedo a mover la zona afectada por parte del paciente.
Como parte del tratamiento activo se efectuarán ejercicios isométricos e isotónicos progresivos y estiramientos globales progresivos de toda la espalda.

El 50% de los pacientes con este tipo de lesión se recuperan a los 3 meses aproximadamente, mientras que un 40% lo hace entre los 3 y 12 meses.

Como último consejo, lo más importante en este tipo de lesiones es la PREVENCIÓN. Para ello debemos colocar el reposacabezas de nuestro coche a la altura adecuada, de modo que la parte alta del reposacabezas coincida con la parte más alta de nuestra cabeza. (Imágen).


A continuación un vídeo que recrea un latigazo cervical en un accidente por alcance posterior:







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