jueves, 3 de mayo de 2012

FIBROMIALGIA


El pasado domingo 12 de mayo, se celebró el Día Internacional de la Fibromialgia. Una enfermedad de origen desconocido, rodeada de muchas incógnitas todavía sin resolver y que a día de hoy afecta al 3% de la población en España y al 4% en todo el mundo.
Aparece con mucha más frecuencia en el caso de las mujeres, con una proporción que se cifra entre el 8/1 a 20/1 (mujeres/hombres).
Hasta hace poco se consideraba una enfermedad reumática, porque parecía afectar al sistema músculo-esquelético, sin embargo todo parece indicar que se debe a una alteración del sistema nervioso central.

¿QUÉ SE SIENTE?
  • Dolor; es el síntoma principal y más molesto. Es un tipo de dolor difuso y generalizado que afecta a diferentes partes del cuerpo, "me duele todo". 
  • Sensación de rigidez en músculos y articulaciones; sobre todo al levantarse por las mañanas. También pueden notarse hormigueos, que afectan de forma difusa sobre todo a las manos. 
  • Cansancio excesivo; se mantiene a lo largo de todo el día y el 90% de las personas con fibromialgia afirman sentirse como si se les hubiera acabado la energía, "como si me hubieran dado una paliza". Esto hace que cualquier esfuerzo por pequeño que sea produzca dolor. La consecuencia es que cada vez se hacen menos esfuerzos y el nivel de tolerancia al ejercicio y casi a cualquier esfuerzo descienda todavía más, convirtiéndose en un bucle (menos tolerancia-menos movimiento-menos tolerancia).
  • Trastornos del sueño; alrededor del 90% de pacientes con fibromialgia tienen un sueño de mala calidad y refieren dificultad para conciliar el sueño y un mal descanso ("me levanto más cansado de lo que me acuesto"). 
¿CAUSAS DE LA FIBROMIALGIA?
No se conoce una causa clara y determinante de esta enfermedad. Existen diferentes estudios y numerosas investigaciones, pero ninguno arroja datos concluyentes para esclarecer el origen concreto de esta enfermedad.
¿Por qué me duele? ¿De dónde viene? ¿Cómo empezó? Muchas preguntas y pocas respuestas que desesperan a personas que, ante todo, sienten dolor.

Aproximadamente un 30% de los pacientes con fibromialgia, presentan trastornos psicológicos relevantes, que precisan un tratamiento prioritario. Como por ejemplo la depresión, caracterizada por sentimientos de infelicidad, abatimiento o culpabilidad (separación matrimonial, problemas con los hijos, pérdida de empleo, estrés, fracaso profesional...). Sin embargo dichas alteraciones no parecen ser la causa de la fibromialgia, sino una consecuencia, o una circunstancia que despierta una anomalía oculta en la capacidad de respuesta al dolor ante determinados estímulos.

En muchas investigaciones para estudios de pacientes con fibromialgia, se han detectado alteraciones en los niveles de algunas sustancias importantes en la regulación del dolor. Concretamente se observa una disminución en los niveles de serotonina (inhibidora del dolor, su función es regular la intensidad con la que se percibe el dolor). Y un incremento en de la sustancia P (productora del dolor) en el líquido cefaloraquídeo.
Estos datos respaldan la explicación de que la fibromialgia consiste en una anomalía en la percepción del dolor, de manera que las personas que la padecen perciben como dolorosos estímulos que habitualmente no lo son.

Por su parte, el especialista Olivier Mundler y su equipo (Servicio Central de Biofísica y Medicina Nuclear en Marsella, Francia), realizaron un estudio con mujeres diagnosticadas de fibromialgia a partir de tomografías computerizadas por emisión de fotón único (SPECT). Estudiaron los efectos que provoca la fibromialgia en las diferentes partes del cerebro ligadas al dolor. Los resultados fueron publicados en "The Journal of Nuclear Medicine".
Los expertos detectaron hiperperfusión (exceso de flujo sanguíneo) en zonas relacionadas con la percepción del dolor y una baja circulación sanguínea (hipoperfusión) en la parte anterior de la corteza temporal izquierda, engranaje fundamental en el mecanismo de control de las emociones.

Quien padece fibromialgia siente su cuerpo dolorido, sus músculos cansados y sus huesos y articulaciones doloridos. Sin embargo, al sistema músculo-esquelético no le pasa nada anormal. ¿Qué ocurre entonces?
(SPECT)
La respuesta está en la percepción errónea que tiene el cerebro de lo que está sucediendo, es decir, una respuesta equivocada del sistema nervioso central. Se puede comparar con las enfermedades autoinmunes, en las que nuestro propio sistema inmunitario (el que nos debe proteger), es el que ataca por error a las células sanas de nuestro cuerpo.

El neurólogo Arturo Goicoechea, explica en el siguiente post (click aquí); "La percepción de enfermedad genera convicción de padecerla. El organismo se siente enfermo y vive como tal, solicitando prestaciones de enfermedad. Un cerebro equivocado, que activa sin justificación el programa de enfermedad, puede resultar más insufrible que la enfermedad real. A la realidad le podemos tomar la medida y plantarle cara, a la apariencia sólo le podemos tomar la medida de lo que nos proyecta como apariencia, quedando la realidad al margen de nuestras acciones".

En esa misma línea, la mayoría de los estudios recientes apuntan a que lo que sucede es una disfunción del procesamiento de la señal dolorosa en el sistema nervioso central. Es como si se amplificase cualquier estímulo en el cerebro de las personas que la padecen. De ahí que esta patología se encuadre dentro de lo que ahora se denominan síndromes de sensibilización central, donde también entrarían cuadros como el síndrome de fatiga crónica.

DIAGNÓSTICO
La falta de pruebas radiológicas o análisis clínicos la convierten en una enfermedad de difícil diagnóstico. El coordinador del Comité para el Estudio de la Fibromialgia de la SEN, José María Gómez Argüelles, reconocía en una entrevista; "sigue siendo complicado diagnosticar la fibromialgia ya que que no existe ninguna prueba de laboratorio o radiológica para esta enfermedad", y añade; "existe aún mucho desconocimiento de esta patología y muchos síntomas son comunes a otras enfermedades".

Podemos decir que el diagnóstico se realiza a partir de la clínica del paciente (puntos dolorosos) y por exclusión de otras patologías con síntomas semejantes. Los análisis de sangre, biopsias musculares y demás pruebas de imagen no aportan nada claro al diagnóstico. Se realizan como exclusión, para descartar otras enfermedades, por ejemplo de tipo reumático, que pueden cursar con síntomas parecidos.

TRATAMIENTO
Actualmente no existe ninguna técnica ni medicación convencional que consiga acceder al cerebro y hacerle entender que está equivocado, que al cuerpo que él dirige no le pasa nada, por lo tanto es vital que uno mismo agarre bien fuerte las riendas de su caso y lo aborde de forma individualizada.
Cada persona y cada "cerebro equivocado" es un mundo. No hay una pauta fija a seguir.
Mucho cuidado con aquellos que vendan medidas milagrosas, no las hay. Desgraciadamente, hay mucha gente que se aprovecha de la desesperación de las personas para "vender humo" y beneficiarse económicamente a costa de su desconocimiento.

Lo más importante antes de nada es una correcta explicación de la enfermedad al paciente y a su círculo cercano. Explicar de la forma más clara posible lo que está ocurriendo.
Colocar la etiqueta y poner encima del paciente la losa de "enfermedad rara e incurable", aparte de ser falso es un error. Debemos entender y hacerles entender que su dolor es real, que no es lo mismo daño que dolor, y que no hay relación entre lo uno y lo otro. El dolor, o la sensación que su cerebro tiene del dolor es algo más complejo, donde intervienen muchos otros factores.

Una vez entendido lo primero, se trata después de REPROGRAMAR el cerebro, hacerle entender que el cuerpo está sano, y él irracionalmente equivocado.
Como explica, el compañero Raúl Ferrer en el siguiente post de su blog (click aquí); el cerebro está en continuo cambio y modificación (plasticidad cerebral), y las conductas y hábitos aprendidos que desencadenan el dolor se pueden "desaprender" y cambiar por otros positivos.
La salida al final del túnel será mucho más fácil con voluntad y colaboración.

CONSEJOS
Durante este proceso de "reprogramación", hay varias medidas que pueden ayudarte a sentirte mejor, consejos básicos y muy generales, extensibles también a cualquier persona que no padezca esta enfermedad.

Se recomienda practicar ejercicio físico aeróbico de forma regular. El ejercicio es la principal fuente de producción natural de endorfinas de nuestro cuerpo, sustancia que genera sensación de bienestar y disminuye el dolor. (Click aquí). Mantener y potenciar los hobbies ayudará a desconectar y liberar la mente de pensamientos negativos.
Llevar una vida saludable y mantener una dieta sana y equilibrada.

Procurar un cambio de mentalidad tanto en quien padece la enfermedad, como en los que le rodean, abandonar los pensamientos negativos y derrotistas y mantener una actitud positiva ante aspectos cotidianos de la vida. Buscar un ambiente familiar relajado y libre de exigencias constantes. Hay que ser realista y marcarse objetivos que se puedan cumplir e intentar no dar a los pequeños problemas más importancia de la que tienen.Valorar siempre los logros y no desanimarse por lo que no se pueda conseguir.

Se calcula que el 93% de los pacientes con fibromialgia padecen trastornos del sueño, por lo que también es importante procurar establecer las mejores condiciones para un sueño reparador y un buen descanso (atención al colchón, almohada, luces, ruidos, temperatura de la habitación).

Os recomiendo que veáis el siguiente vídeo (click aquí) que muestra un interesante abordaje para el tratamiento del dolor crónico.


1 comentario:

  1. Hola Raúl! No sabia de la existencia de este bolg y por lo visto empezamos más o menos al mismo tiempo... a partir de ahora te sigo y cotilleo tus entradas ;)
    Ánimos con tu proyecto!
    un saludo

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