miércoles, 12 de septiembre de 2012

HÉROES PARALÍMPICOS


Tengo que reconocer que es la primera vez que sigo con atención, y dicho sea de paso, con mucha admiración, las competiciones de los deportistas paralímpicos. Impresiona y emociona, es casi imposible evitar que se escape alguna lágrima. Jugadores de baloncesto y de tenis en silla de ruedas, jugadores de fútbol invidentes tras un balón con cascabeles, nadadores con dos extremidades, ciclistas pedaleando con los brazos o lanzadores de tiro con arco con la boca. Pero todos tienen algo en común; una sonrisa envidiable en su rostro y una alegría desbordante que traspasa la pantalla y consigue llegarte muy adentro.

PRÍNCIPE DE ASTURIAS DE LOS DEPORTES
Varios acontecimientos recientes han hecho que todos los éxitos conseguidos en estos días por los deportistas paralímpicos, se vean si bien no empañados, si poco reconocidos.
La misma semana que se disputaban los Juegos Paraolímpicos de Londres 2012, en España se entregaba el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. ¿Qué mejor momento para premiar por primera vez en la historia del galardón al deporte Paralímpico?

Pues no, como sabéis en esta ocasión el premio recayó sobre Xavi Hernandez e Iker Casillas, "por representar a las mil maravillas los valores deportivos". Sin duda lo merecen, ambos futbolistas representan muchos de los valores que el deporte pretende inculcar (amistad, compañerismo...), pero sinceramente; ¿Era el momento más oportuno para reconocérselo, después de que el mismo galardón fuera entregado en 2010 a la Selección Española de Fútbol, entre los que se encontraban el dúo Xavi-Iker? ¿A nadie se le ocurrió ser un poco más innovador y mirar más allá del fútbol?

Lo peor no fue la falta de originalidad, sino la falta de tacto. Lo malo es que dejaron escapar una oportunidad única para premiar a una parte del deporte y de la sociedad, en general infravalorada y poco reconocida, que reúne esos mismos valores y a los que se le añaden otros muchos como la superación, la falta de ayudas y la lucha diaria por adaptarse a un mundo lleno de barreras. Como dice José Ruiz en su artículo del periódico AS, "quizá este era el momento oportuno para reconocer el tremendo valor de atletas que no viven del deporte, sino de su trabajo diario y que surten a España de más medallas que otros deportistas que cuentan con todos los medios y ventajas posibles. Quizá este era el  momento de demostrar al mundo que hay deportistas de élite que no ganan millones, no protagonizan anuncios, no conducen coches de lujo, ni viven en mansiones, pero con esfuerzo superan los éxitos de otros deportistas que no tienen sus limitaciones".

En mi opinión, lo tuvieron delante de sus narices y no supieron o no quisieron darse cuenta. El jurado dejó escapar una oportunidad histórica de premiar y valorar como se merecen por una una vez a aquellos a los que la sociedad no premia todos los días. A aquellos que no tienen contratos millonarios, fama ni reconocimiento, pero que luchan y pelean más que nadie por conseguir sus sueños, que en definitiva es el mejor premio que alguien puede recibir. Pero está feo, y si lo que querían era personificar en alguien concreto el premio, lo tenían muy fácil premiando a Teresa Perales, que ha consiguido su vigésimo segunda medalla en unos JJ.OO, igualando la leyenda del mejor nadador olímpico de todos los tiempos, Michael Phelps.

"LA ROJA COJA"
Pero esta no ha sido la única noticia que ha "ensombrecido" la elogiable actuación de nuestros deportistas paralímpicos en estos Juegos. En esta ocasión, el que desató la polémica en twitter y otras redes sociales fue el presidente del Comité Paralímpico Español, Miguel Carballeda.
El también máximo dirigente de la ONCE se metió en un buen charco por referirse a la delegación española con un adjetivo poco afortunado. Carballeda calificó a los atletas como "La Roja Coja", en el acto de recepción a los atletas con el presidente del Gobierno. Fueron muchos los ofendidos que consideraron el comentario como una falta de respeto y totalmente fuera de lugar. Otros lo entendieron como una broma y no le dieron mayor importancia. Sin embargo, aunque el comentario no se dijese en tono despectivo, sorprende que precisamente fuera el presidente del Comité Paralímpico el que utilizase la discapacidad como comentario jocoso. Creo que sin malicia pero en el momento y lugar equivocado.

Varias han sido las noticias que han empañado de alguna manera el tremendo éxito de los Juegos Paralímpicos 2012, que este año volvían a casa, a Londres, de donde surgieron por primera vez, en el Hospital Stoke Mandeville en 1948. Un éxito sin precedentes, se vendieron 2,7 millones de entradas (900.000 más que en Pekín) y todas las sedes se encontraban abarrotadas, sobre todo en las competiciones estrella como son la natación y el atletismo, donde se han impuesto 275 nuevas plusmarcas mundiales. La delegación española también lo ha dado absolutamente todo, consiguiendo un total de 42 metales y colocándose en el décimo puesto del medallero. Un papel destacado ha sido el de la nadadora parapléjica Teresa Perales (un oro, tres platas y dos bronces) y Sebastían "Chano" Rodríguez (dos platas y un bronce).

HISTORIAS CON NOMBRE PROPIO
En 2007, Derek Derenalagi  fue declarado muerto en combate tras un ataque talibán en Afganistán. Tenía 33 años. Pasó ocho días en coma y al despertar vio que había perdido las dos piernas. Su carácter luchador le hizo afrontar esta nueva etapa de su vida con determinación. "No había que mirar atrás, no había tiempo para las lamentaciones, había que mirar al futuro. Tenía la oportunidad de tener una nueva vida y poder intentar inspirar a otros". Juré que lo haría". Durante su recuperación vio por televisión los Juegos Paralímpicos de Pekín, para él, el deporte formaba entonces parte de su rehabilitación con los fisioterapeutas. Algo cambió en su interior ese día y fijó una fecha en el calendario: Londres 2012. Cinco años después estaba allí y estas fueron sus palabras tras la competición: "No soy un súper hombre, pretendía poner una sonrisa en la cara de la gente, especialmente de alguien que haya perdido una pierna y piense que ya no puede hacer nada. Servir de inspiración a alguien en esas circunstancias es para mí el mejor premio que podría recibir".

Martine Wright
En 2005, Martine Wright se encontraba de camino a su trabajo cuando leyó en el periódico un artículo sobre la designación de Londres como sede de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos 2012, pero nunca pensó que ella iba a participar. Un día después, Wright fue víctima de los atentados terroristas en el metro de Londres. Una de las bombas explotó en el vagón que ella viajaba, pero ese día no le tocaba morir. Perdió las dos piernas y estuvo diez días en coma.
Unos años después, mientras se entrena para representar a su país, Gran Bretaña, en la prueba de voleibol, dice sentirse una afortunada. "No me lo puedo creer, no puedo pedir más. Vivo un sueño. El objetivo es salir y hacerlo lo mejor posible. Tenía muchas ganas de encontrar un nuevo reto, después de perder mis piernas, probé otros deportes, pero me enamoré del voleibol sentado". La sonrisa en su rostro lo dice todo.

Oscar Pistorius
También merece una mención especial el caso del atleta Oscar Pistorius, a quien con 11 meses le amputaron las dos piernas debido a una deformidad congénita. Nació sin peronés. Para correr utiliza unas prótesis de fibra de carbono. Además de participar en las competiciones paralímpicas, Pistorius vio este año cumplido su sueño, al calificar para los JJOO de Londres 2012. Aunque su participación no estuvo exenta de polémica, de esta forma se convirtió en el primer amputado en participar en una cita olímpica.

Pero no son los únicos, detrás de todos y cada uno de estos deportistas existe una dura y conmovedora historia personal que desaparece cuando empiezan a competir. Ejemplos indiscutibles de superación y perseverancia, muestras envidiables de fortaleza y lucha, esfuerzos titánicos por conseguir sus sueños y éxitos. Cada gota de sudor, cada lágrima de rabia, cada grito de alegría esconden su discapacidad, invisible en los resultados, en las marcas superadas y en las barreras derribadas.

Sin embargo, después de todo, se le queda a uno un extraño y amargo sabor de boca. La desagradable y triste sensación del poco reconocimiento a todos los niveles que reciben estos héroes del deporte y la competición, pero sobre todo de la vida.

¡En homenaje a todos ellos, este post va por vosotros!






4 comentarios:

  1. Coincido totalmente! Pero en España si no es fútbol (ciclismo, tenis, F1 y a veces básquet), no es relevante. Es indignante.
    Un saludo!

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  2. Así es Laura. Yo lo dejaría en un 80% fútbol y si Alonso o Nadal ganan algo se comenta, pero es una vergüenza. Un saludo compañera!

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